Donde ahora está el parque del Templo de Debod podría haberse construido en los años 40 la gran mole que ahora está en Moncloa y que sería el Ministerio del Aire.
Las tropas de Franco entran en Madrid el 28 de marzo de 1939 tras dos años de asedio infructuoso. Se pusieron en marcha programas de reconstrucción de la ciudad de inmediato.
En un clima de entusiasmo entre los vencedores comenzaron a surgir ideas sobre cómo transformar Madrid y convertirla en el símbolo del nuevo régimen.
Y pusieron los ojos sobre un punto lleno de historia: La Montaña de Principe Pio.
La Montaña de Principe Pio
La montaña de Principe Pio se sitúa muy cerca de la zona donde se fundó el Madrid musulmán (junto al actual Palacio Real) pero siempre fue un paraje aislado y apartado del centro pese a su cercanía.
Por ello en la zona no se edificaría apenas durante siglos. Los terrenos fueron pasando de mano en mano nobiliaria sin sufrir especiales cambios.
Pero este rincón olvidado obtendría gran protagonismo en 1808, cuando ocurriría el probablemente episodio más famoso que haya tenido lugar en su suelo: los fusilamientos del 2 de Mayo de 1808, cuando el ejército francés pasó por las armas a cuarenta y cuatro personas relacionadas con el levantamiento contra Napoléon.
Pero otro gran episodio, también sangriento, tuvo lugar allí: el asalto al Cuartel de la Montaña en 1936.

La parte del ejército sublevado que se sublevó contra la República y que se encontraba en Madrid se refugió en este cuartel, comenzando entonces un asedio en el cual el edificio sería asaltado y asesinados sus ocupantes.
También por ello el lugar tendría un gran peso simbólico para el bando a la postre vencedor en la guerra civil, similar al que tendría la antigua Carcel Modelo.
El cuartel quedaría totalmente destruido durante la contienda y la zona quedaría una vez más sin edificar.
Principe Pio y el nuevo Madrid «Imperial»
Tras la victoria del ejército de Franco en Madrid se pusieron en marcha una serie de planes que incluían Principe Pio.
Buena parte de estas idea venían de urbanistas y arquitectos cercanos a Falange. De los entornos falangistas llegaron una serie de planes que daban una gran importancia a los simbólico: crear un nuevo Madrid que dejase atrás todo rastro Liberal y por supuesto Republicano
El nuevo Madrid tenía que crear una ciudad imperial, que conectase con el pasado considerado más glorioso de España. Tenía que conectar con el recuerdo del Imperio Español, aquel que dominó grandes zonas de Europa y América en los siglos XVI y XVII. El Madrid de los Austrias.

Este tipo de regreso al pasado glorioso es muy típico de los fascismos y nacionalismos de este periodo de la primera mitad del siglo XX, siendo quizás la Italia de Mussolini y su recuperación de la iconografía y arquitectura de la antigua Roma quizás lo más paradigmático.
Así surgió en España un tipo de arquitectura con influencia Esculariense, en referencia al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, finalizado en 1584. Este edificio será la referencia para edificios oficiales desde 1939.
Y el gran edificio esculariense madrileño se construiría en una zona privilegiado, la Montaña de Principe Pio.
La sede de las FET y las JONS que nunca fue
Se decidió en estos nuevos planes imperiales situar en lo alto de Principe Pio, una zona con gran visibilidad por su altura,La Casa Sindical, la sede del partido único de la dictadura, Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista.
Esta sede de las FET y las JONS formaría parte del plan para construir lo que se llamaría la fachada representativa: desde el manzanares se podría ver en lo alto de las colinas la Catedral de la Almudena, el Palacio Real y junto a él la sede del Partido Único.
Se encargó su diseño al arquitecto Luis Gutierrez Soto, uno de los pocos grandes arquitectos de preguerra que se libró de la depuración de profesionales de la arquitectura que fueron acusados de ser afines a la República.
Luis Gutierrez Soto era el autor de algunos de los mejores edificios racionalistas de Madrid, como (Cine Callao, Cine Barceló, el edificio de la FNAC…). Durante esta nueva etapa y el nuevo régimen se adaptó y creó para ellos un edificio en el nuevo estilo imperial.

El resultado de sus diseños fue el diseño de un edificio de estilo herreriano, que dicen que fue supervisado por Franco.
Sin embargo, finalmente esos diseños no serían finalmente no se utilizaron con ese propósito. Esta sede sería finalmente se construiría ya en los años 50 sobre los restos de un palacio derribado en un estilo mucho más moderno. Es el edificio que actualmente es el Ministerio de Sanidad.
El Escorial en Moncloa
Finalmente el edificio encajó mejor en los planes para construir una entrada a ciudad triunfal. Así que el edificio de Gutierrez Soto se construiría sobre los restos de la antigua Cárcel Modelo y se utilizaría para el nuevo Ministerio del Aire, hoy Cuartel General del Ejército del Aire.
Alrededor de este edificio el arquitecto construiría una plaza que se convertiría en el paradigma de la arquitectura imperial de posguerra, un gran derroche de recursos con intención propagandística en una España que en esos momentos estaba todavía con la guerra y sus penurias muy frescos en la memoria.

Este edificio sin embargo ya fue criticado poco después de su construcción. Incluso su arquitecto renegó en cierta medida de su obra. Fue considerado un intento de hacer una arquitectura que ya nacía caduca, en su afán de imitar siglos pasados.
Viendo este edificio en su actual ubicación nos podemos hacer idea del impacto visual que hubiese tenido sobre la Montaña de Principe Pio y tan cerca del Palacio Real. Afortunadamente, no se llevó a cabo. Años más tarde, ya en los años 60 se construiría en la zona un parque, el actual parque del Templo de Debod.


